En algunas ocasiones los maxilares no se desarrollan adecuadamente y el maxilar y la
mandíbula pueden presentar discordancias de tamaño y posición. Esto ocasiona dos
importantes problemas:
1- Los dientes, superiores e inferiores, no
encajan adecuadamente.
Los dientes se encuentran alojados en los huesos
maxilares (maxilar superior y mandíbula). Si
estos maxilares presentan un tamaño, posición o
relación entre ellos no adecuada, lógicamente el
encaje de los dientes se verá muy alterado,
originando lo que denominamos “oclusión
dentaria patológica”. Esta oclusión patológica es
causa de sobrecarga y desgaste prematuro de
las piezas dentarias, así como de alteraciones en
la articulación de la mandíbula (articulación
témporo-mandibular, ATM) ya que ésta queda
obligada a trabajar en una posición forzada, no
fisiológica
2- Alteraciones en la estética facial.
Los huesos maxilares son un pilar fundamental
de la estética y armonía facial. Una alteración en
el desarrollo de éstos origina cambios negativos
muy notables como exceso o falta de mentón,
mandíbula grande que posiciona los dientes
inferiores por delante de los superiores
(prognatismo con oclusión dentaria en clase III).
O, por el contrario, mandíbula excesivamente
pequeña que provoca que los dientes inferiores
queden muy por detrás de los superiores
(retrognatismo con oclusión en clase II) que,
además, muy frecuentemente se acompaña de
importantes molestias y dolores para la
masticación normal.
Las técnicas de cirugía ortognática corregirán
simultáneamente ambos problemas:
Al posicionar adecuadamente los maxilares con
la cirugía, conseguimos una correcta relación de
los dientes (oclusión normal clase I) y una
perfecta armonía facial al eliminar los excesos o
defectos en la forma, posición y tamaño que
estos huesos tan importantes pueden presentar.
Por ello siempre decimos que la cirugía
ortognática presenta una solución en doble
vertiente:
1- Funcional,porque al quedar los dientes en
perfecta oclusión éstos tendrán una actividad
masticatoria más adecuada y una vida funcional
mejor y más larga. Desapareciendo, además, los
dolores y sobrecargas articulares de la ATM al
trabajar esta articulación en perfecto equilibrio y
estabilidad.
2- Estética, porque al quedar el maxilar
superior y la mandíbula en una correcta relación,
la armonía facial quedará restablecida y la
estética facial mejorará de forma muy
importante.
En algunos pacientes predomina la vertiente
funcional sobre la estética y el objetivo principal
será lograr una óptima función masticatoria con
una perfecta oclusión dentaria. Para otros
pacientes, al contrario, la corrección estética será
lo más buscado y deseado por el paciente.
La cirugía ortognática es la respuesta adecuada
para ambos casos.
Alteración oclusal muy severa; clase III y mordida abierta.
Corrección tras la cirugía ortognática. Véase también la importante mejoría en la estética facial.
Oclusión en clase II. Funcionalmente muy problemática. Falta de mentón en el perfil facial.
Corrección tras la cirugía ortognática. Tanto de la oclusión dentaria como del perfil facial.
En todos los casos de cirugía ortognática es necesario realizar una preparación dental con ortodoncia. Antes de la operación los dientes deben ser colocados en una posición correcta en cada una de la arcadas eliminando apiñamientos, rotaciones etc. Lógicamente ambas arcadas no coincidirán hasta que la intervención quirúrgica coloque los huesos maxilares en su correcta posición. La fase de preparación ortodóncica es muy variable en su duración, dependerá de la situación dentaria inicial, pero generalmente requiere algunos meses, Tras la operación se sigue, generalmente, una temporada con la ortodoncia hasta conseguir un perfecto resultado final. Actualmente se ha desarrollado el concepto denominado “surgery first” que consiste en realizar de entrada la cirugía, llevando a cabo la ortodoncia posteriormente. O “surgery early” en la que se hace una fase corta de ortodoncia antes de la operación, dejando para después de la cirugía un periodo de ortodoncia más prolongado. Hay que estudiar minuciosamente cada caso y aplicar lo más conveniente, conjugando hábilmente los periodos de ortodoncia y la cirugía, para conseguir los mejores resultados con el mayor confort para el paciente.
Oclusión previa
Preparación ortodóncica
Resultado tras la operación ortognática
Aspecto facial precirugía.
Resultado Final.
Aspecto facial precirugía.
Resultado Final.